Silo

www.silo.net
Mario Luis Rodríguez Cobos, conocido también con el seudónimo Silo, nació el 6 de enero de 1938 en Mendoza (Argentina). Estudió derecho y ciencias políticas pero sin titularse.

silo1Escritor y pensador, es autor de varios libros, cuentos, artículos y estudios relacionados con Política, Sociedad, Psicología, Semántica, Espiritualidad y otros temas. Está casado con Ana Cremaschi, es padre de Alejandro y Federico y reside en un pequeño pueblo (Chacras de Coria), en los alrededores de Mendoza. Es escritor y hace unos años abandonó parcialmente sus actividades agrícolas.

Es el ideólogo de la corriente de pensamiento y movimiento político-social y espiritual que se conoce como Nuevo Humanismo o Humanismo Universalista.

Silo falleció el 16 de septiembre de 2010 en su casa de Chacras de Coria, su pueblo natal mendocino, debido a una insuficiencia renal, acompañado por su esposa y uno de sus hijos. Había rechazado dializarse y también la posibilidad de someterse a un trasplante.

silo2Después de abandonar los estudios de Derecho en la Universidad de Córdoba[7] viajó durante seis meses por América Latina (Argentina, Chile, Perú, Ecuador y Colombia). Posteriormente estudió tres cursos de Ciencias Políticas y Sociales en la Universidad Nacional de Cuyo[8] siendo en dicha universidad donde empezó a formar grupos de investigación sobre el ser humano y su problemática existencial y social.

Con 24 años viajó por Europa y a su regreso ejerció distintos trabajos. En 1967 ―siguiendo “un ordenamiento hacia verdades más importantes” según consigna un periódico de la época[9] ― comenzó a presentar sus propuestas, mientras siguió formando grupos de estudio en Argentina y Chile. En 1969 organizó una alocución pública con miembros de estos grupos, que inicialmente fue prohibida por la dictadura militar aunque más tarde fue permitida en la montaña, alejada de las poblaciones. El 4 de mayo de 1969, Silo (de 31 años) habló ante unas doscientas personas reunidas en Punta de Vacas (provincia de Mendoza), paraje de la cordillera de los Andes cercano al cerro Aconcagua, siendo ésta la primera exposición pública de las ideas que, con el tiempo, formarían las bases del Movimiento Humanista. En esta arenga, conocida como «La curación del sufrimiento», expuso temas como la superación del dolor y el sufrimiento, el sentido de la vida, la violencia, el deseo y el placer. En ese lugar se erige hoy el Parque Histórico, uno de los numerosos parques de estudio y reflexión relacionados con su enseñanza.[10]

Contrajo matrimonio con Ana Luisa Cremaschi, a quien conocía desde sus días juveniles, y más tarde nacerán sus dos hijos, Alejandro y Federico, con quienes siempre vivirá en su ciudad natal.

silo4En 1972 publicó La mirada interna y los grupos iniciales se extienden a otros países, en parte debido a que las dictaduras militares provocan el exilio de muchos de sus partícipes. A principios de los años setenta, Silo creó la corriente de pensamiento que actualmente se denomina Nuevo Humanismo o Humanismo Universalista,[11] y funda el Movimiento Humanista como conjunto organizado que pretende plasmar en la práctica dicho pensamiento. Se puede decir que dicho pensamiento abarca toda la existencia, no solo a nivel social sino también personal.

A partir de los años ochenta y con la orientación de Silo, el movimiento humanista inició una etapa de expansión en el mundo con la creación de organismos y frentes de acción: Partido Humanista con presencia en unos 30 países, la Comunidad para el Desarrollo Humano (asociación cultural), Convergencia de las Culturas (asociación civil), Mundo sin Guerras y sin Violencia (asociación anti-armamentista) y el Centro Mundial de Estudios Humanistas.

Durante el año 1981 fue invitado a expresar sus propuestas en diversos actos públicos organizados por sus discípulos en ciudades europeas y asiáticas, recorriendo Madrid, Roma, Berlín, posteriormente Bombay (India), y Colombo (Sri Lanka), volviendo luego a París, y más tarde San Francisco (California), y ciudad de México. Expone con particular vigor la postura de la no violencia, manifestada en la superación del sufrimiento, el trato humano y la actitud de no buscar culpables. Estos aspectos relevantes de su pensamiento se recopilaron en Habla Silo.

silo3En 1993, la Academia de Ciencias de Rusia lo distinguió con el doctorado honoris causa.[12] En la ceremonia, realizada el 6 de octubre de ese año en Moscú, Silo defendió sus ideas sobre las «condiciones predialogales»,[13] concluyendo su presentación con estas palabras: «No habrá diálogo cabal sobre las cuestiones de fondo de esta civilización hasta que se empiece, socialmente, a descreer de tanta ilusión alimentada con los espejuelos del sistema actual. Entre tanto, el diálogo seguirá siendo insustancial y sin conexión con las motivaciones profundas de la sociedad. Cuando la Academia me hizo llegar su reconocimiento, comprendí que en algunas latitudes se ha comenzado a mover algo nuevo, algo que empezando en diálogo de especialistas estará luego ocupando la plaza pública».